Problemas de conducta en perros y gatos
Mi perro se ha vuelto agresivo de un día para otro. Mi gato ya no usa el arenero. Mi perro lo destroza todo en cuanto me voy. Si te reconoces en alguna de estas situaciones, debes saber que estos problemas de conducta, por desconcertantes que sean, casi nunca se deben al azar, a un capricho ni a la «mala voluntad» de tu animal.
Cada comportamiento tiene un origen concreto, ya sea emocional, ambiental o a veces médico. Entenderlo es el primer paso imprescindible antes de plantearse cualquier acompañamiento: dos animales que muestran aparentemente el mismo comportamiento pueden tener necesidades totalmente distintas.
Como especialista en comportamiento de perros y gatos desde 2007, acompaño a quienes conviven con ellos ante los problemas de conducta más frecuentes:
- Agresividad en perros y gatos (miedo, protección de recursos, territorio…)
- Ansiedad por separación e hiperapego
- Necesidades fuera de sitio en el perro adulto, el cachorro y el gato
- Ladridos y maullidos excesivos
- Miedos, fobias y síndrome de privación
- Convivencia entre animales, y entre el animal y los niños
- Pubertad y adolescencia en perros y gatos
- Problemas de conducta relacionados con la edad (depresión de involución, deterioro cognitivo en animales mayores)
- Llegada de un nuevo miembro a la familia (bebé, otro animal, mudanza)
Aun así, estos textos nunca sustituyen un acompañamiento personalizado que tenga en cuenta la historia, el carácter y el entorno propios de tu animal.
Si alguna de estas situaciones te suena, una consulta permite ir más allá: identificar con precisión el origen del problema y poner en marcha un acompañamiento adaptado a tu perro o a tu gato.
Esta información no sustituye en ningún caso la opinión de un veterinario. Cualquier cambio brusco de comportamiento o cualquier preocupación por la salud de tu animal debe llevarte siempre primero al veterinario.