Necesidades fuera de sitio en perros y gatos
Mi cachorro todavía hace sus necesidades en casa. Mi gato ya no usa su arenero. Mi perro adulto ha vuelto a hacerse pis en casa de un día para otro. Un perro o un gato que deja de hacer sus necesidades en el sitio adecuado nunca lo hace por capricho ni por venganza. Según la edad, la especie y el contexto, las causas son muy variadas:
- En el cachorro o el gatito: el control de esfínteres se adquiere poco a poco. Antes de los 4 meses, los accidentes son normales: el animal aún no controla del todo sus esfínteres y aprende paso a paso dónde debe hacer sus necesidades.
- En el animal adulto que antes las hacía en su sitio: que el problema vuelva a aparecer es casi siempre una señal que hay que tomarse en serio. Causa médica (infección, dolor, incontinencia por la edad), estrés, cambio de entorno, un arenero que el gato rechaza, deterioro cognitivo en animales mayores… hay que identificar el origen antes de cualquier trabajo de conducta.
- El marcaje con orina: no hay que confundirlo con las necesidades fuera de sitio. El animal suele quedarse de pie y deja pequeñas cantidades en superficies verticales: es una forma de comunicación (territorio, presencia de otros animales, contexto hormonal), no un descuido.
- La coprofagia (comer heces): un comportamiento frecuente en el perro y rara vez grave, pero conviene buscar su origen: exploración, imitación, alimentación, aburrimiento o estrés.
En todos los casos, se recomienda primero acudir al veterinario para descartar una causa médica. Una vez hecho esto, un acompañamiento de conducta permite identificar con precisión el origen del comportamiento y solucionarlo de forma duradera.